«La amplificación de la voz es la amplificación de la conciencia; la conciencia es el corazón del saber. En México, la posibilidad de amplificar la voz de los aludidos en la metáfora del zenzontle es hasta ahora un derecho negado, o bien, un derecho ganado a pulso […] un instrumento que hace que la voz humana se amplifique dando cuenta de su entorno es de suma importancia para un país de múltiples voces que son, sin embargo, invisibilizadas. Desapercibido pasa por ser tan obvio en un país en el que se hablan más de 60 lenguas. ¿Por qué solo la lengua castellana tiene el privilegio de ser esparcida […]? ¿No sería, pues, ambición de un país que construye su democracia la inclusión de los múltiples todos que somos? La discriminación se extiende también a los medios de comunicación, por eso es menester aprender a habitar los pequeños espacios que se han abierto a fuerza de pujar. ¿Cómo entramos a ellos?, ¿cómo los habitamos?, ¿cómo amplificamos la cultura nuestra?«
Mardonio Carballo
La cita que encabeza esta página establece una cadena causal de profundo significado descolonial: «la amplificación de la voz es la amplificación de la conciencia; la conciencia es el corazón del saber». Al vincular la voz a la producción de conocimiento, el texto sitúa la exclusión lingüística como una forma de violencia epistémica.
En el marco de la Colonialidad del Saber, que perpetúa los paradigmas occidentales de conocimiento, la negación de la voz de los hablantes de lenguas indígenas es directamente proporcional al rechazo de sus sistemas de conocimiento. La Colonialidad del Saber ha resultado en una barrera que impide la adopción de conceptos no occidentales y mantiene currículos y estructuras basados en nociones hegemónicas. Por lo tanto, el reclamo de la voz no es meramente por la libertad de expresión, sino por la legitimidad epistemológica.
La búsqueda de la conciencia ética amplificada implica un cambio radical en la validación de la experiencia. Históricamente, el saber occidental ha privilegiado la narración en tercera persona (la «mirada ubicua»), que objetiva y domina al sujeto observado. La validación de la voz subalterna, como se sugiere en la cita, es un movimiento hacia la subjetividad y la experiencia en primera persona. El reconocimiento de que el saber reside en la conciencia de quienes han sido históricamente silenciados exige una descentralización radical de las fuentes de verdad. Si el saber legítimo ha sido definido históricamente por la matriz colonial, la negación de la voz de las más de 60 lenguas no puede interpretarse como una simple falla de inclusión, sino como una estrategia activa y funcional para el mantenimiento del statu quo epistémico colonial. La amplificación plena de la voz indígena implica no solo la traducción de contenidos, sino la validación de más de 60 epistemologías legítimas que descentren y redefinan lo que se considera el «corazón del saber.»
Las Lenguas Originarias en América Latina y, particularmente, en México no son meros códigos de comunicación; son amplificación de la voz y amplificación de la conciencia ética, además de ser reservorios sonoros y de conocimiento que resguardan una epistemología y una metodología radicalmente distintas a las perspectivas occidentales hegemónicas y dominantes. Desde esta rica matriz lingüística, epistémica y cultural, la Creación se entiende no como un acto lineal y ex nihilo, sino como una Crianza Mutua, una Crianza de la Vida y una Crianza para la Vida. Este modo de pensar a contracorriente arraiga una Ética de la Creación y una Ética de la Crianza que se despliegan en una Ética del Cuidado de la Vida, conceptos que se entrelazan indisolublemente con el territorio, la tierra y la corporalidad.
La concepción indígena de la Creación Originaria está profundamente situada. El conocimiento no es abstracto ni universal, sino que emerge de la relación intrínseca con el Territorio, la Tierra y la Corporalidad. Las Lenguas Originarias son el medio contra-hegemónico para articular esta epistemología. Cada palabra, cada inflexión, porta una historia, una relación y una práctica que vincula al ser humano con su entorno natural y social.
La Crianza Mutua es el núcleo de esta epistemología. Significa que todos los seres vivos —humanos, plantas, animales, el agua, las montañas— son partícipes activos en la creación y sostenimiento de la vida. El conocimiento se genera a través de esta interacción recíproca y respetuosa. La Ética del Cuidado de la Vida se deriva directamente de esta comprensión: si todo es interdependiente y se cría mutuamente, entonces el imperativo ético es cuidar y mantener ese equilibrio. Esta ética no es un conjunto de reglas impuestas, sino una forma de ser y de relacionarse con el mundo que se aprende y se encarna a través de la práctica diaria. Un concepto central a esta forma de conocer es la Escucha Situada. No se trata de una escucha pasiva ni mucho menos de una escucha de índole musical, sino de una inmersión profunda y contextualizada en los ritmos y las voces del territorio, de la tierra, de los elementos de la naturaleza y de las propias experiencias corporales. Las Lenguas Originarias, con su riqueza ancestral y epistémica y su capacidad para describir relaciones complejas, articulan esta Escucha Ética entendida como apertura y sensibilidad originaria a la responsabilidad por todos los seres vivos. Esta práctica también incluye el Sentipensar, un método de conocimiento que integra la razón, la emoción, la intuición, la experiencia corporal y, en general, la Afectividad Epistémica.
Por tanto, este proyecto entiende la Creación Sonora como una Ética del Cuidado de la Vida y, por ello mismo, me interpela éticamente como creador sonoro respecto a la dignidad de las mujeres originarias o indígenas como mi propia abuela materna, dignidad que se construye sobre un complejo tejido de territorio, cuerpo, tierra, lengua, crianza y cuidado, resistencia, dignidad, autodeterminación, saberes ancestrales y la lucha contra estructuras opresivas que operan a múltiples niveles. Es así que la dignidad de las mujeres indígenas está indisolublemente ligada al territorio. La tierra no es un «recurso» (ni mucho menos una «res extensa» como decía Descartes), sino un ser vivo con el que se establece una relación de parentesco. Proteger el territorio es proteger el cuerpo, la memoria y el futuro de su pueblo. La dignidad también se manifiesta en la reivindicación de los saberes ancestrales. Estos conocimientos, transmitidos de generación en generación, son una forma de resistencia frente a la imposición del conocimiento occidental, que históricamente ha devaluado y silenciado las epistemologías indígenas. Las mujeres indígenas, como mi abuela, son a menudo las guardianas de estas tradiciones, ya sea en la crianza y el cuidado, la medicina, la agricultura o las prácticas espirituales. Su labor de enseñar y preservar estos saberes es una afirmación de su valor y de la riqueza de su cultura. A diferencia de la concepción occidental de la dignidad, que a menudo se centra en el individuo, la dignidad de las mujeres indígenas es colectiva. Su bienestar y su valor están entrelazados con el de su comunidad. Las luchas no son solo por derechos individuales, sino por la supervivencia y el florecimiento de todo su pueblo. En este sentido, la solidaridad y la organización comunitaria son expresiones de una dignidad compartida, donde el cuidado mutuo y el apoyo colectivo son fundamentales.
Por su parte, la crítica que realiza Mardonio Carballo en la cita que encabeza esta página se enfoca en los medios de comunicación como instrumentos que perpetúan la discriminación. Reconoce que los espacios de difusión para las voces originarias son «pequeños» y se han abierto «a fuerza de pujar» (con gran esfuerzo y presión). Esto plantea preguntas esenciales sobre la estrategia de inclusión: ¿Cómo entramos a ellos?, ¿cómo los habitamos?, ¿cómo amplificamos la cultura nuestra? Este es un llamado a la acción desde la Creación Sonora para no solo exigir la apertura de espacios, sino para desarrollar una estrategia activa y propia para habitarlos y utilizarlos efectivamente para la difusión, la interpelación ética política y la crítica cultural.
Con base en lo dicho, esta obra que a continuación te compartimos forma parte de Eco-Escucha: Creación Sonora para una Ética del Cuidado de la Vida, proyecto en co-creación con dos poetas nahuas originarias de Tlaxcala (México): Ethel Xochitiotzin Pérez y Fabiola Carrillo Tieco, el cual fue premiado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México a través del Centro Nacional de las Artes (CENART) y el Proyecto Chapultepec, Naturaleza y Cultura del Gobierno de México.
Eco-Escucha: Creación Sonora para una Ética del Cuidado de la Vida es un proyecto que ha sido presentado, hasta el día de hoy, en seis países del mundo: recientemente en el Instituto de Sonología de La Haya (Países Bajos), Escocia (Reino Unido), Colombia, Ecuador, Bolivia, y México.
Esta obra fue creada en colaboración con la poeta nahua Fabiola Carrillo Tieco, originaria de San Pablo del Monte, Tlaxcala (México). Fabiola Carrillo es licenciada en Historia, por la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP; Mtra. en Estudios Mesoamericanos por la UNAM, donde actualmente realiza un doctorado; además es profesora de Lengua y Cultura Náhuatl por el CELE-UNAM. Es narradora de lengua náhuatl y ha impartido diversos talleres para la revitalización del idioma. Dentro de sus publicaciones se encuentran San Pablo del Monte Cuauhtotoatla, una historia a través de los estratos de la toponimia náhuatl (2012); un cuento en náhuatl: In tlazinque. La perezosa, publicado por el INALI, (2012); In xinachtli in tlahtolli. Amoxtli zazanilli. El semillero de palabras. Libro de cuentos (2014); Yei xinachtli, Yei tlahtolli. Tres semillas, tres palabras (2015) y coordinadora del proyecto y libro Toconehua (2016).
Esta obra de creación sonora incluye dos poesías de Fabiola Carrillo Tieco:
Nechmatoca
Nechmatoca ican moixtololohuan quen tlalli
Ican motentzin quen atl, nechmatoca
Ican momahuan quen zoquitl
Nechpapachoa nonacayotzin
Copina notlahcoyan ican momahpiltzin
Nechchihua noquech ican motentzin
Nechmatoca
Nechmatoca quen ahuachquiahuitzin
Nechmatoca, ixmachili quen nimolinia
Tócame
Tócame con tus ojos de tierra,
con tus labios de agua,
con tus manos de barro.
Desliza caricias en mi cuerpo
Moldea mi cintura con tus dedos
Afina mi cuello con tus labios
Tócame
Tócame suave, tierna lluvia de rocío.
Tócame, siente como tiemblo.
Zohuatl
Ce zohuatl, miec zohuameh
Quihchihua in tlaticpactli
Quihtlamaca ican paquiliztli
Quihpopoa nichantonal
ican teziuhquiahuitl
huan ninacayotzoquitl
Ce zohuatl miec zohuameh
Quintlamotla nixinach
cuahmeh huan xochimeh cuitlahuia
Ce zohuatl, nochintin zohuameh
Quitlazohtla in tlalli, huan ehecatl
Xochimeh
Ce zohuatl
Tlalchihua monemiliz
Tlalpaltic tlen pilhuatia
Ce zohuatl ichpopocatzin
Ce zohuatl tenantzin
Cuitlahuia, quitlazohtla
quimati nochi tlamantli
Mujer
Una mujer, muchas mujeres
Crean mundos entre sus manos
y sustentan con alegría
Limpian la casa del alma
con agua de granizo
y de barro el cuerpo
Una mujer, muchas mujeres
Esparcen sus semillas
guías de árboles y plantas
Una mujer, todas las mujeres
Aman la tierra, el aire
Son flores
Una mujer
Labra los surcos de la vida,
tierra mojada que engendra.
Una mujer tierna elote
Una mujer cabellos de plata
Cuida, ama
dueña sabía.![]()
Fabiola Carrillo Tieco: Poeta Nahua y Ethel Xochitiotzin Pérez: Poeta Nahua, obras de Zael Ortega, fueron presentadas en ON AIR – ON SITE: un festival especializado en arte radiofónico con sede en La Haya (Países Bajos) y en asociación con el Instituto de Sonología también de La Haya (Países Bajos)
Fabiola Carrillo Tieco: Poeta Nahua y Ethel Xochitiotzin Pérez: Poeta Nahua, obras de Zael Ortega, fueron presentadas en Radiophrenia: la radio del Centro para las Artes Contemporáneas de Glasgow (Escocia, Reino Unido)
Fabiola Carrillo Tieco: Poeta Nahua y Ethel Xochitiotzin Pérez: Poeta Nahua, obras de Zael Ortega, fueron presentadas en el festival de arte sonoro La Ilusión 2023 (Colombia y Ecuador)
Fabiola Carrillo Tieco: Poeta Nahua, obra de Zael Ortega, fue presentada en el Festival Sur Aural 2022 (Bolivia)
Con mucha alegría te compartimos que nuestra obra sonora en co-creación con Fabiola Carrillo Tieco: Poeta Nahua será presentada en el Festival Sur Aural 2022 (Bolivia)

Fabiola Carrillo Tieco: Poeta Nahua, obra de Zael Ortega, fue presentada en el festival Transversal Sonora 2022 (Colombia)
Con mucha alegría te compartimos que nuestra obra sonora en co-creación con Fabiola Carrillo Tieco: Poeta Nahua será presentada en el Festival Transversal Sonora 2022 (Colombia)
Esta obra forma parte del proyecto Eco-Escucha: Creación Sonora para una ética del cuidado de la vida (2021)


Aprovechamos esta oportunidad para compartirte otro proyecto de creación sonora:
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Zael Ortega fue entrevistado por el poeta nahua Martín Tonalmeyotl para el programa de radio Ombligo de Tierra en 2020 a propósito del proyecto Aprender a Escuchar
Sobre este mismo tema, aprovechamos para compartirte una entrevista en el emblemático programa radiofónico Ombligo de Tierra, fundado por Mardonio Carballo y conducido por Martín Tonalmeyotl, en donde exponemos algunas líneas de trabajo en la creación sonora y sus imbricaciones con el pensamiento crítico situado, la filosofía, la escucha, la ética política y la investigación creadora.
















